De nuestros estatutos.

El Seminario Mayor Interdiocesano "Cristo Rey", situado en Montevideo, Uruguay, es una comunidad humana, eclesial y educativa a la que la Conferencia Episcopal del Uruguay (CEU) le ha confiado la tarea de formar a los futuros pastores del pueblo de Dios (cf. PDV 60-61; OT 4).
Fue erigido el 21 de febrero de 1880 por el Siervo de Dios Mons. Jacinto Vera, primer Obispo del Uruguay.
La finalidad de este Seminario es la formación integral de los futuros pastores de las Iglesias locales del país.

TESTIMONIOS VOCACIONALES.

Testimonio de Mons. Milton Tróccoli:

Nos pareció bueno incluir entre los testimonios vocacionales, la homilía de Mons. Milton Tróccoli, nuestro Rector, en su 25º Aniversario de ordenación sacerdotal.


“Señor, hace 25 años, junto con otros hermanos te decía que sí. ¡Sí, quiero!
En realidad no era fruto de un mérito mío, sino respuesta a tu Sí generoso, al llamarme a la existencia, al llamarme a la fe, al llamarme al ministerio sacerdotal..."

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Testimonio de Leonardo Vernazza:

“Estoy convencido de que Dios quiere que todos seamos felices y también de que seamos las mejores personas que podamos ser para los demás; que seamos realmente un regalo para las otras personas. Entonces, dentro de ese planteo, siento que el sueño de Dios para mi vida es que sea sacerdote. Creo que Él me quiere y me quiere feliz. Creo que Él me sueña feliz siendo sacerdote. Como sacerdote quisiera ser un regalo para los demás, y que quien se encuentre conmigo, como sacerdote, de alguna forma se encuentre con Él, que sale a buscar a todos, que nos ama mucho y que nos está esperando para que seamos sus amigos”.

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Testimonio de Marcelo De León para el diario El País.





Oriundo de la canaria Santa Lucía, Marcelo de León es uno de los que cursa el séptimo y - "si Dios quiere", acota él- último año de formación. Cuenta que su período de discernimiento fue largo. El "llamado" le llegó a los 16 años, pero no tenía muy claro cómo responderlo. Si bien su familia era católica, su educación, pública, había sido laica. "No tenía mucho conocimiento de lo que es la vocación sacerdotal. Sí había hecho catequesis y me habían preparado para la confirmación. Me vinculé mucho a la Iglesia, comencé a dar catequesis, estaba dedicado a servir de cierto modo en la parroquia, en un merendero. Pero sentía que me faltaba algo. A medida que fueron pasando los años, cada vez que escuchaba algún testimonio vocacional, sobre todo del párroco que era mi referente, me movía el piso, me inquietaba. Eso me llevó a cuestionarme. Pasa que da mucho miedo. Creo que todo lo que implique una entrega, un sacrificio, da inseguridad. Tenés que dejar muchas cosas. Antes de entrar al seminario yo trabajaba, tenía mis amigos, mis actividades. Y entrar a un centro de formación implica la renuncia a muchas cosas. Aparte no tenés el cien por ciento de seguridad", dice el seminarista, que hoy tiene 30 años y la convicción de haber elegido bien.


Cuando se ordene, De León se sumará a los 468 sacerdotes, uruguayos y extranjeros, que hay en el país, según datos de 2011 proporcionados por Luis Fariello, secretario ejecutivo de la Comisión para el Clero de la Conferencia Episcopal Uruguaya. De ese total, 232 pertenecen al clero secular y 236 son religiosos, es decir, responden a congregaciones.

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Testimonio de Walter Piñeyro:


Jesús nos enseña a seguir esperando pese a todo porque las promesas de Dios son ciertas e indestructibles aún cuando todo parezca decirnos lo contrario. Es una esperanza que nos invita “a caminar sobre las aguas” (Mt 14,28-29).

“Con los ojos en Jesús…” (Heb 12,2)

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Testimonio de Gregory Nuñez:

"Ahora  estoy en el seminario, dando todo lo que soy  para ayudar a la gente a conocer más de Jesús. ¡Gracias Señor por tu presencia en la Eucaristía, en la Palabra y por el testimonio de vida de estas personas que me mostraron Tú rostro de Buen Pastor. ...quiero entregar mi vida al Buen Pastor.

Señor, en Tí tengo puestos mis ojos, entrego mi vida por la Iglesia, cuenta conmigo para hacerte presente con toda mi vida".





Testimonio de Luis Ferrés:

"Mi vocación al sacerdocio nació como respuesta a la experiencia de sentirme profundamente amado por Dios.

...quise ofrecerle toda mi vida como respuesta a Su Amor totalmente gratuito hacia mí. 

...descubrí que Él me llamaba a realizar esta entrega a través del sacerdocio. Donde podría dar testimonio y compartir con los demás este Amor que me hacía feliz, sirviendo a mis hermanos principalmente a través de Su Palabra y de los Sacramentos".





Testimonio de Germán Celio:

"El abrazo es quizá el gesto que más me ha marcado en este tiempo en que le he dicho sí al Señor. 

Es el abrazo de personas concretas, pero también el abrazo de la Iglesia, y el abrazo de Dios Padre que se alegra de que un hijo suyo vuelva a la vida, restablezca su condición de hijo viviendo en la casa del Padre, escuchando y obedeciendo a su voluntad, respondiendo a la vocación a la que es llamado, y todo esto con alegría".




Testimonio de Nicolás Varela:

"Señor Jesús, que mi vida sea Tu vida!! que pueda descubrir en mis hermanos que Tu me hablas!! ayúdame a ser un sacerdote santo!! manténme firme en mi decisión!! Y que en el momento de la tormenta y la oscuridad, mi corazón no desespere, sino que encuentre en Ti el descanso y la fuerza de decirte siempre SI!! María, que pueda encontrar en ti las caricias que una madre tiene para su hijo en el momento difícil de la vida, y que tú Madre me guíes, y protejas  con tu manto de amor mi vocación, mi Si a Dios y que pueda decir como tu, Madre: hágase en mi según Tu palabra!! Amén!!"

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