De nuestros estatutos.

El Seminario Mayor Interdiocesano "Cristo Rey", situado en Montevideo, Uruguay, es una comunidad humana, eclesial y educativa a la que la Conferencia Episcopal del Uruguay (CEU) le ha confiado la tarea de formar a los futuros pastores del pueblo de Dios (cf. PDV 60-61; OT 4).
Fue erigido el 21 de febrero de 1880 por el Siervo de Dios Mons. Jacinto Vera, primer Obispo del Uruguay.
La finalidad de este Seminario es la formación integral de los futuros pastores de las Iglesias locales del país.

viernes, 13 de marzo de 2015

Testimonio sobre la misión que realizaron los seminaristas de Salto en el verano.

Testimonio del seminarista Bruno Scarabini sobre la misión que realizaron los seminaristas de Salto en el verano:

MISION EN EL BARRIO SAN FÉLIX 


La misión es salir de uno mismo para ir al encuentro del otro. Y como somos cristianos, creemos por la fe en el Hijo de Dios que tenemos el mejor de los tesoros, Quien puede ayudarnos a dar sentido a nuestras vidas y llenarla de plenitud. Sí, tenemos a Jesús y por eso en esta misión no fuimos con las manos vacías ni a ver solamente que pasaba... 

Los 10 seminaristas de la diócesis de Salto nos encontramos para misionar en San Félix, un barrio de Paysandú, desde el 15 al 18 de enero. Nos guió y acompaño el Pbro. Carlos Silva, quien además lo hace durante todo el año, en diferentes situaciones. 

La heladera y el depósito lleno de comida, junto con lograr poner a punto la casa de la capilla en tan poco tiempo para que tengamos todas las comodidades, eran signos visibles de que la comunidad de Sagrado Corazón y su párroco Jesús Weisensee nos estaban esperando con muchas ganas. Siempre disponibles para atendernos, así como para recorrer las calles del barrio con nosotros, daban muestras de que querían meterse en serio en esto de llegar a la gente del barrio; ver lo que piensan y necesitan para crecer en su camino de fe. 

En estos días, el Papa Francisco nos pedía a los jóvenes que recemos con él para que los cristianos seamos una sola familia,  ¡vaya si en estos días fuimos sembrando en las personas del barrio que la capilla ‘’Nuestra señora de la Fe’’ los esperaba y el amor de Jesús de la Divina Misericordia esta pronto para derramarse sobre cada familia! Allá fuimos golpeando más de 200 casas. Y había de todo: católicos, testigos de Jehová, indiferentes, evangélicos, y hombres de buena voluntad que no sabían si tenían fe o no. Con la mayoría pudimos conversar y aumentar ese "fueguito" de nuestra fe. Invitábamos a las actividades que por la tardecita realizábamos en la capilla: encuentros de adultos, jóvenes y niños, que intentábamos preparar con dedicación dependiendo de cuantos podrían llegar. 

Nuestra vocación a ser sacerdotes es un regalo que el Señor nos ha hecho, principalmente para que consolemos a Su pueblo, para que podamos amarlo como Él lo ama y cuida. Esto requiere formarnos, prepararnos, pero también arriesgarnos a aprender sobre la marcha. 

Una de las fortalezas de esta misión fue poder conocernos más entre nosotros, de poder ir trabajando juntos por el Reino de Dios, que en unos pocos años demandará de nosotros el estar totalmente disponibles para que las personas puedan experimentar la cercanía de ese Dios que no deja de buscarnos. 

Parece que el Espíritu Santo quiere que volvamos el año que viene al mismo lugar, así que se nos hizo la invitación de parte de su párroco para que podamos dar continuidad a lo que empezamos. Muy entusiasmados dijimos que sí porque queremos encontrarnos de vuelta con los mismos y poder llegar a los que no pudimos en esta oportunidad. 

Queremos pedirles que nos tengan en sus oraciones, darles gracias por ayudarnos en este caminar, y alentarlos en su camino de Fe. 

Un saludo en Cristo. 
Bruno Scarabini. 
Seminarista Diócesis de Salto.


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